Azul claro, sereno, melancólico (y tu rostro...tu rostro en mi mente)
Contemplo la enormidad, todo parece eterno...claro, no me extraña que los cristianos eligieran un lugar tan bello como mundo ideal, tan aparentemente infinito..y puro...
Me acuerdo que de pequeña en el avión buscaba a dios entre las nubes.... Las nubes..me inquietan. Son tan raras, bellas..como esculturas de vapor del maestro Miguel Ángel... como algodón que se deshace a cada metro recorrido por el tiburón aéreo (...movimiento, velocidad, incertidumbre, un nuevo rumbo..) Son únicas.
No dejo de mirarlas y la belleza rebosa... La euforia se desliza por mi cuerpo, se cuela en mis entrañas, me invade, me ahoga.. Pone nervioso a mi corazón y lentamente invade todo el avión.
Mis amigas sonríen todo el tiempo. Fátima está inquieta, con los ojos muy abiertos, y las manos sobre el cristal, estamos volando.. volando...
Algunos duermen..y a medida que nos vamos acercando a nuestro destino (Amsterdam) las nubes se van desvaneciendo. Se percibe Tierra. Algo acaba, y otra cosa incierta tiene su enigmático comienzo.. ¿Qué va a pasar?